{"id":4160,"date":"2021-08-06T10:12:01","date_gmt":"2021-08-06T10:12:01","guid":{"rendered":"http:\/\/santaluciadenia.es\/?p=4160"},"modified":"2021-12-28T14:04:38","modified_gmt":"2021-12-28T14:04:38","slug":"la-confesion-o-el-sacramento-del-arrepentimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/santaluciadenia.su\/es\/la-confesion-o-el-sacramento-del-arrepentimiento\/","title":{"rendered":"La confesi\u00f3n o el sacramento del arrepentimiento"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El arrepentimiento es sin duda el fundamento de la vida espiritual. El Evangelio da testimonio de esto. El Precursor y Bautista del Se\u00f1or Juan comenz\u00f3 su serm\u00f3n con las palabras: Arrepent\u00edos, porque el Reino de los Cielos se ha acercado (Mt 3, 2). Con el mismo llamado exacto, nuestro Se\u00f1or Jesucristo entra en el servicio p\u00fablico (ver: Mateo 4:17). Sin arrepentimiento, es imposible acercarse a Dios y vencer sus inclinaciones pecaminosas. Los pecados son inmundicia espiritual, inmundicia en nuestra alma. Esta es una carga, una carga con la que caminamos y que interfiere mucho en nuestra vida. Los pecados no nos permiten acercarnos a Dios, nos alejan de \u00c9l. El Se\u00f1or nos dio un gran regalo: la confesi\u00f3n, en este Sacramento somos liberados de nuestros pecados. Los santos padres llaman al arrepentimiento el segundo bautismo, el bautismo de l\u00e1grimas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De los pecados en la confesi\u00f3n, Dios mismo nos permite a trav\u00e9s de un sacerdote que es un testigo del Sacramento y tiene el poder de Dios para tejer y resolver los pecados humanos (ver: Mateo 16:19; 18:18). El clero recibi\u00f3 esta autoridad por sucesi\u00f3n de los santos ap\u00f3stoles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A menudo puede escuchar la siguiente declaraci\u00f3n: &#8220;Como ustedes, creyentes, todo es f\u00e1cil: si pecaron, se arrepintieron y Dios perdon\u00f3 todo&#8221;. En la era sovi\u00e9tica, hab\u00eda un museo en el Monasterio Pafnutevo-Borovsky, y despu\u00e9s de visitar el monasterio y el museo, el gu\u00eda grab\u00f3 un disco con la canci\u00f3n &#8220;Hab\u00eda doce ladrones&#8221; interpretada por Chaliapin. Fyodor Ivanovich, en su bajo aterciopelado, dedujo: &#8220;Ech\u00f3 a sus camaradas, abandon\u00f3 las redadas para crear, el propio Kudeyar fue al monasterio para servir a Dios y al pueblo&#8221;. Despu\u00e9s de escuchar la grabaci\u00f3n, el gu\u00eda dijo algo como lo siguiente: &#8220;Bueno, esto es lo que ense\u00f1a la Iglesia: pecar, robar, robar, a\u00fan puedes arrepentirte despu\u00e9s&#8221;. Tal es la inesperada interpretaci\u00f3n de una famosa canci\u00f3n. \u00bfEs tan? De hecho, hay personas que perciben el sacramento de la confesi\u00f3n de esta manera. Parece que tal &#8220;confesi\u00f3n&#8221; no ser\u00e1 \u00fatil. Una persona se acercar\u00e1 al Sacramento no para la salvaci\u00f3n, sino para el juicio y la condenaci\u00f3n. Y habiendo &#8220;confesado&#8221; formalmente el permiso de Dios por los pecados, no lo recibir\u00e1. No es tan simple. El pecado y la pasi\u00f3n hacen mucho da\u00f1o al alma. E incluso despu\u00e9s de traer arrepentimiento, una persona siente las consecuencias de su pecado. Como un paciente que ha tenido viruela, quedan cicatrices en el cuerpo. No es suficiente confesar el pecado; necesitas hacer un esfuerzo para vencer la tendencia al pecado en tu alma. Por supuesto, no es f\u00e1cil renunciar a la pasi\u00f3n de inmediato. Pero el arrepentido no debe ser hip\u00f3crita: &#8220;Me arrepentir\u00e9, seguir\u00e9 pecando&#8221;. Una persona debe hacer todo lo posible para tomar el camino de la correcci\u00f3n y no volver al pecado, pedirle ayuda a Dios para combatir las pasiones: &#8220;Ay\u00fadame, Se\u00f1or, que soy d\u00e9bil&#8221;. El cristiano debe quemar los puentes detr\u00e1s de \u00e9l que lo llevan de regreso a la vida pecaminosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 nos arrepentimos si el Se\u00f1or ya conoce todos nuestros pecados? S\u00ed, lo hace, pero espera de nosotros el arrepentimiento, su reconocimiento y correcci\u00f3n. Dios es nuestro Padre Celestial, y nuestra relaci\u00f3n con \u00c9l debe verse como la de padre e hijo. Pongamos un ejemplo. El ni\u00f1o fue culpable de algo ante su padre, por ejemplo, rompi\u00f3 un jarr\u00f3n o tom\u00f3 algo sin preguntar. El padre sabe perfectamente qui\u00e9n lo hizo, pero est\u00e1 esperando que venga el hijo y pida perd\u00f3n. Y, por supuesto, espera que su hijo le prometa que no volver\u00e1 a hacer esto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"467\" src=\"https:\/\/santaluciadenia.su\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/269543.p-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4821\" srcset=\"https:\/\/santaluciadenia.su\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/269543.p-1.jpg 700w, https:\/\/santaluciadenia.su\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/269543.p-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/santaluciadenia.su\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/269543.p-1-600x400.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La confesi\u00f3n, por supuesto, debe ser privada, no general. La confesi\u00f3n general significa la pr\u00e1ctica cuando el sacerdote lee la lista de posibles pecados y luego simplemente cubre al confesor con la epitraquilia. Gracias a Dios, hay muy pocas iglesias donde hacen esto. La confesi\u00f3n general se convirti\u00f3 casi en un fen\u00f3meno generalizado en la \u00e9poca sovi\u00e9tica, cuando hab\u00eda muy pocas iglesias en funcionamiento y los domingos, d\u00edas festivos, as\u00ed como el ayuno, estaban llenos de fieles. Era imposible confesar a todos. Tampoco se permitieron confesiones despu\u00e9s del servicio vespertino. Por supuesto, tal confesi\u00f3n es un fen\u00f3meno anormal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La misma palabra confesi\u00f3n significa que un cristiano vino a contar, a confesar, a contar sus pecados. El sacerdote en oraci\u00f3n antes de la confesi\u00f3n dice: &#8220;Estos son Tus siervos, con una palabra se permite la buena voluntad&#8221;. El hombre mismo es liberado de sus pecados a trav\u00e9s de la palabra y recibe el perd\u00f3n de Dios. Por supuesto, a veces es muy dif\u00edcil, avergonzado abrir nuestras heridas pecaminosas, pero as\u00ed es como nos deshacemos de nuestras habilidades pecaminosas, superando la verg\u00fcenza, sac\u00e1ndolas como una mala hierba de nuestras almas. Sin confesi\u00f3n, sin limpieza de los pecados, es imposible luchar contra las pasiones. Primero hay que ver las pasiones, arrancarlas, y luego hay que hacer todo para que no vuelvan a crecer en nuestra alma. No ver los pecados de uno es un signo de enfermedad espiritual. \u00bfPor qu\u00e9 los ascetas vieron sus pecados, innumerables como la arena del mar? Es sencillo. Se acercaron a la Fuente de Luz &#8211; Dios y comenzaron a notar lugares tan secretos en sus almas que simplemente no vemos. Observaron su alma en su verdadero estado. Un ejemplo bastante conocido: por ejemplo, la habitaci\u00f3n est\u00e1 sucia y no limpia, pero ahora es de noche y todo est\u00e1 escondido en el crep\u00fasculo: todo parece m\u00e1s o menos normal. Pero ahora el primer rayo de sol ha amanecido en la ventana, iluminado parte de la habitaci\u00f3n, y comenzamos a notar el desorden; es m\u00e1s. Cuando el sol brilla intensamente a trav\u00e9s de la habitaci\u00f3n, vemos lo desordenado que est\u00e1. Cuanto m\u00e1s cerca de Dios, m\u00e1s completa es la visi\u00f3n de los pecados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un ciudadano noble, residente de la peque\u00f1a ciudad de Gaza, vino a Abba Dorotheus, y el Abba le pregunt\u00f3: &#8220;Distinguido se\u00f1or, d\u00edgame, \u00bfqui\u00e9n se considera usted en su ciudad?&#8221;. \u00c9l respondi\u00f3: &#8220;Me considero el grande y el primero&#8221;. Entonces el monje le pregunt\u00f3 de nuevo: &#8220;Si vas a Cesarea, \u00bfqui\u00e9n te considerar\u00e1s que est\u00e1 all\u00ed?&#8221; El hombre respondi\u00f3: &#8220;Para el \u00faltimo de los nobles all\u00ed&#8221;. &#8211; &#8220;Si vas a Antioqu\u00eda, \u00bfa qui\u00e9n te considerar\u00e1s que est\u00e1 all\u00ed?&#8221; &#8220;Ah\u00ed&#8221;, respondi\u00f3, &#8220;me considerar\u00e9 uno de los plebeyos&#8221;. &#8211; &#8220;Si vas a Constantinopla y te acercas al rey, \u00bfpor qui\u00e9n te considerar\u00e1s a ti mismo?&#8221; Y \u00e9l respondi\u00f3: &#8220;Casi para el mendigo&#8221;. Entonces el abba le dijo: &#8220;As\u00ed son los santos: cuanto m\u00e1s se acercan a Dios, m\u00e1s se ven a s\u00ed mismos como pecadores&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La confesi\u00f3n no es un relato de la vida espiritual o una conversaci\u00f3n con un sacerdote. Esto es autodenuncia, sin ninguna autojustificaci\u00f3n ni autocompasi\u00f3n. Solo entonces recibiremos satisfacci\u00f3n y alivio y nos alejaremos del atril con facilidad, como en alas. El Se\u00f1or ya conoce todas las circunstancias que nos llevaron al pecado. Es completamente inaceptable decir en confesi\u00f3n qu\u00e9 tipo de personas nos empujaron a pecar. Ellos responder\u00e1n por s\u00ed mismos, pero nosotros debemos responder solo por nosotros mismos. Esposo, hermano o casamentero sirvi\u00f3 para nuestra ruina; no importa, tenemos que entender a qu\u00e9 tenemos la culpa. El santo justo Juan de Kronstadt dice: para aquellos que est\u00e1n acostumbrados a arrepentirse aqu\u00ed y dar una respuesta por su vida, ser\u00e1 f\u00e1cil dar una respuesta en el Juicio Final de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La confesi\u00f3n no debe posponerse para m\u00e1s tarde. No se sabe cu\u00e1nto tiempo nos dio el Se\u00f1or para arrepentirnos. Cada confesi\u00f3n debe tomarse como la \u00faltima, porque nadie sabe en qu\u00e9 d\u00eda y hora Dios nos llamar\u00e1 a \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno no deber\u00eda avergonzarse de confesar pecados, deber\u00eda avergonzarse de cometerlos. Mucha gente piensa que un sacerdote, sobre todo un conocido, los va a condenar, quieren aparecer mejor en la confesi\u00f3n de lo que son, para justificarse. Mientras tanto, cualquier sacerdote que confiesa m\u00e1s o menos a menudo ya no puede sorprenderse por nada, y es poco probable que le digas algo nuevo e inusual. Para un confesor, por el contrario, es un gran consuelo cuando ve ante s\u00ed a un arrepentido sincero, aunque sea en pecados graves. Significa que no en vano se mantiene en la analog\u00eda, aceptando el arrepentimiento de los que se confiesan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la confesi\u00f3n, el penitente no solo recibe el perd\u00f3n de los pecados, sino tambi\u00e9n la gracia y la ayuda de Dios para luchar contra el pecado. La confesi\u00f3n debe ser frecuente y, si es posible, con el mismo sacerdote. Una confesi\u00f3n rara (varias veces al a\u00f1o) conduce a la petrificaci\u00f3n del coraz\u00f3n. La gente deja de notar sus pecados, se olvida de lo que ha hecho. La conciencia se reconcilia f\u00e1cilmente con los llamados peque\u00f1os pecados cotidianos: \u201cBueno, \u00bfqu\u00e9 es? Se siente bien. No mato, no robo \u201d. Y viceversa, la confesi\u00f3n frecuente hace que el alma, la conciencia se preocupe, la despierte del letargo. Los pecados no se pueden tolerar. Habiendo comenzado a luchar incluso contra un h\u00e1bito pecaminoso, sientes c\u00f3mo se vuelve m\u00e1s f\u00e1cil respirar tanto espiritual como f\u00edsicamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las personas que confiesan raras o formalmente a veces dejan de ver sus pecados por completo. Cualquier sacerdote lo sabe muy bien. Una persona viene a la confesi\u00f3n y dice: &#8220;Yo no soy pecado de nada&#8221; o: &#8220;Yo soy pecado de todos&#8221; (que en realidad es lo mismo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo esto, por supuesto, proviene de la pereza espiritual, la falta de voluntad para hacer al menos algo de trabajo en su alma. Para prepararse para la confesi\u00f3n, en detalle, sin perderse nada para confesar sus pecados, los libros &#8220;Ayudando al Penitente&#8221; de San Ignacio (Brianchaninov), &#8220;La Experiencia de Construir la Confesi\u00f3n&#8221; del Archimandrita John (Krestyankin) y otros pueden ayudar. Las confesiones pueden verse obstaculizadas por la emoci\u00f3n y el olvido, por lo que es perfectamente aceptable escribir sus pecados en una hoja de papel y leerlos al sacerdote.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El arrepentimiento es sin duda el fundamento de la vida espiritual. El Evangelio da testimonio de esto. El Precursor y Bautista del Se\u00f1or Juan comenz\u00f3 su serm\u00f3n con las palabras: Arrepent\u00edos, porque el Reino de los Cielos se ha acercado (Mt 3, 2). 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